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El crítico

[![430310-vlcsnap_00007](http://angeljimenez.files.wordpress.com/2011/10/430310-vlcsnap_00007-jpeg-scaled1000.jpg?w=300&resize=500%2C288)](http://angeljimenez.files.wordpress.com/2011/10/430310-vlcsnap_00007-jpeg-scaled1000.jpg)
La última entrega de la lista de correo de Jason Calacanis ([Launch](http://www.launch.is/)) me ha recordado uno de los mejores discursos que he escuchado sobre el ejercicio de la crítica. Es el que hace el personaje Anton Ego al final de la película de animación Ratatouille. Cuesta creer que una película de animación contenga una reflexión tan poderosa.

En muchos sentidos la vida de un crítico es sencilla. Arriesgamos muy poco y sin embargo disfrutamos de una posición de poder frente a aquellos que nos ofrecen su trabajo y su propia persona para ser juzgadas. Nos encantan las críticas negativas porque son divertidas de leer y escribir. Pero la triste realidad que los críticos debemos afrontar es que, en el gran orden de las cosas, la pieza de basura más mediocre tiene más valor y significado que la crítica que hacemos de ella”

Hay ocasiones, no obstante, en las que el crítico se arriesga, y es en el descubrimiento y la defensa de lo nuevo.

El mundo suele ser cruel con las cosas nuevas. Lo nuevo necesita amigos.