Binarios

Angel Jiménez de Luis

Un ejército de trolls y un espía infiltrado en Twitter

 

Una investigación del New York Times sobre las armas de propaganda saudíes en la red revela que Twitter despidió a uno de sus ingenieros en 2015, Ali Alzabarah, por considerar que podría haber utilizado sus credenciales de acceso para identificar cuentas y números IP para los servicios secretos del reino.

Los oficiales de inteligencia les dijeron a los ejecutivos de Twitter que Alzabarah se había acercado a agentes de inteligencia sauditas, quienes finalmente lo persuadieron para que examinara varias cuentas de usuarios, según tres personas informadas sobre el asunto.

Pillados completamente desprevenidos por el alcance del asunto, los ejecutivos de Twitter apartaron a Alzabarah de su puesto, lo interrogaron y realizaron un análisis forense para determinar a qué información pudo haber accedido. No pudieron encontrar pruebas de que había entregado datos de Twitter al gobierno saudí, pero aún así lo despidieron en diciembre de 2015.

El artículo también explica como los servicios de inteligencia saudíes realizaban campañas rutinarias de desinformación en Twitter con un ejéricto de usuarios falsos.

 

La mentira del vídeo

 

Un grupo de pequeños anunciantes en California ha demandado a Facebook por lo que considera un engaño sistemático por parte de la compañía a la hora de estimar el alcance de los vídeos de su plataforma.

Según los demandantes, Facebook ignoró durante un año todas las señales que apuntaban a que sus métricas de consumo de vídeo estaban infladas y, cuando llegó el momento de reconocerlo, rebajó el impacto real de este fallo.

La red social calculó que podría haber contabilizado entre un 60% y un 80% más de consumo del debido y lo hizo público en 2016. Los anunciantes creen, no obstante, que las cifra podría en realidad estar entre el 150% y el 900% y que Facebook conocía ya este error en 2015 y lo mantuvo en secreto para no dañar su estrategia de crecimiento.

Es difícil hacerse una idea de las consecuencias de este engaño, sobre todo en el negocio de los medios de comunicación. Muchas redacciones decidieron eliminar muchos puestos tradicionales para crear departamentos de vídeo con los que aprovechar lo que parecía un “boom” en toda regla pero que al final terminó por no materializarse.

El cambio ha dejado en la calle a cientos de periodistas y ha modificado por completo la estructura de muchos medios que consideraban necesario, dada la relevancia de Facebook como fuente de tráfico, estar presente en la plataforma de vídeo. No estar significaba ser penalizados con menos relevancia y menos apariciones en el News Feed.

La presión para jefes de producto y administradores era realmente alta, como resume Matthew Panzarino, editor jefe de TechCrunch, en este hilo de Twitter:

 

Portal sí “espía” a sus usuarios

 

Tras hacer hincapié en las funciones de privacidad de Portal, el nuevo sistema de videoconferencia y altavoz inteligente con pantalla, Facebook ha reconocido que los dispositivos registrarán cuándo y con quién habla el usuario (pero no el contenido de las conversaciones) y qué tipo de aplicaciones usa, y que usará esa información para ajustar el tipo de mensajes publicitarios en la plataforma.

Kurt Wagner en Recode:

El lunes pasado, escribimos: "No se recopilan datos a través de Portal, ni siquiera los datos de registro de llamadas o de uso de la aplicación, como el hecho de que escuches Spotify, se utilizarán para designar a los usuarios con anuncios en Facebook".

Lo escribimos porque eso es lo que nos dijeron los ejecutivos de Facebook.

Pero desde entonces Facebook se ha puesto en contacto con nosotros para cambiar su respuesta: Portal no tiene anuncios, pero los datos sobre a quién se llama y las aplicaciones que se utilizan pueden ser usados para generar publicidad relevante en otras plataformas de Facebook.

Todo lo que concierne a este dispositivo parece una mala idea. Dudo que vayan a vender muchos.

 

Palm resucita de entre los muertos como marca zombi y lanza un teléfono diminuto

 

Ron Amadeo en Ars Technica:

Hoy TCL ha presentado Palm se presenta como una nueva empresa real con nuevos cofundadores, un nuevo logotipo y una oficina en San Francisco. La compañía lanzará el teléfono "Palm" (¿lo llamamos Palm Palm?) Y ha interpretado el nombre de "Palm" literalmente, con un dispositivo lo suficientemente pequeño como para caber en la palma de su mano. El Palm Palm tiene una pantalla prácticamente microscópica de 3,3 pulgadas, y mide solo 96,6 mm. de alto por 50,6 mm. de ancho, que es similar al tamaño de una tarjeta de crédito. Palm está lanzando la Palm como un dispositivo para "acompañar" a un teléfono inteligente principal, lo que le permite dejar su teléfono grande en casa y llevar la Palm en cualquier bolsillo pequeño.

TCL es un conglomerado especializado en rescatar marcas. Tienen también Alcatel o Blackberry, por ejemplo.

La idea de Palm es un tanto extraña, y es posible que no llegue a ninguna parte. Sale de la mano de un operador en EE.UU. (Verizon) y es un teléfono caro para las especificaciones que tiene (350$).

La idea es que se trata de un smartphone para quienes no quieren un smartphone, pero ese mercado no solo es pequeño sino también inmune a este tipo de productos que esconden simpleza bajo un barniz de sofisticación en lugar de hacer lo contrario.

 

Por fin, Photoshop en el iPad

 

Dami Lee habla en The Verge sobre la nueva versión completa de Photoshop CC que llegará a iPad en 2019.

El nuevo formato de PSD de la nube de Adobe es una parte importante de la visión de Belsky para el futuro de Photoshop, pero aún no está listo para la prueba. Los futuros archivos PSD vivirán en la nube y sincronizan los cambios en los dispositivos para que pueda trabajar en el mismo archivo en computadoras de escritorio y dispositivos móviles que tengan Photoshop CC. "Los PSD en la nube, cuando enviemos Photoshop en el iPad, también se ejecutarán y aparecerán automáticamente en tu escritorio", dice Belsky. "De repente, tendrá esta experiencia de viaje de ida y vuelta a la nube similar a la experiencia de Google Docs".

Este es el segundo gran programa de Adobe en pasar a la nube con cliente en iOS (Lightroom fue el primero) y es una noticia alentadora para los próximos iPad Pro. Cada vez quedan menos barreras para que muchos profesionales se pasen a la tableta como herramienta de trabajo, ya sea complementaria o principal.