Adiós, Facebook

 
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Los grandes imperios caen de las formas más prosaicas. No hace falta un cataclismo ni una revolución. Basta dejar a la historia seguir su curso y desviar la atención durante unos instantes. Hace cinco años habría sido difícil imaginar cómo podría derrumbarse Facebook. Su tamaño y alcance lo convertían en intocable. Un semidiós en la red gracias a la despiadada ley de Metcalfe.

El último estudio de Pew Research, sin embargo, dibuja no un gigante tambaleándose, sino ya en plena caída. Un 42% de los adultos norteamericanos se ha tomado al menos un descanso de varias semanas sin mirar la red social, más de la mitad ha ajustado sus opciones de privacidad para hacerlas más opacas a los algoritmos de Facebook y uno de cada cinco ha desinstalado la aplicación de su teléfono.

A Facebook -la empresa- no le afectará de forma severa. Hace tiempo que se preparó para este momento con la compra y posterior evolución de Instagram o WhatsApp. Pero a Facebook -la red social- va a costar recuperarla. No hay muchos incentivos para que quienes la hayan abandonado vuelvan. Los medios están cansados de ser rehenes de Zuckerberg y ver su contenido mezclado con miles de noticias falsas, los planes para atraer a las estrellas de vídeo no han funcionado.

Facebook es inmenso. Un océano en la red. Todavía aguantará muchos años como la mayor red social, la de mayor alcance y audiencia, pero la conversación comenzará a suceder pronto en otros espacios y las fotos de los recién nacidos y las bodas llegarán antes a nuestros ojos por otros canales. La era de esta red social llega a su fin.


PS: Binarios.fm ha sobrevivido la transición a Ghost 2.0. Importará a pocos, pero lo considero un pequeño milagro teniendo en cuenta lo poco que se ajusta el diseño de esta página al canon que marca la plataforma.