Lo que va a pasar en Android no es agradable

 

Ben Bajarin sobre Android y el famoso dilema del innovador de Clayton M. Christensen (las negritas son mías):

Samsung is suffering from “The Innovator’s Dilemma“. There is absolutely nothing they can do to fix the downturn in their premium handsets. No amount of innovation will save them because* the “good enough” mindset has settled into Android land**.*

Lo estamos viendo en la gama media de este año. Teléfonos bastante capaces que están capturando la atención que en años pasados se guardaba para las gamas altas. Los modelos de más de 600$ de Samsung y Sony no han conseguido el volumen de ventas esperado a pesar de que no tienen tacha técnica y apuestan por diseños interesantes.

En los foros muchos apuntan a la falta de memoria SD o batería extraíble como posibles causas. No lo son. Quienes se quejan de esos detalles habrían encontrado otros motivos para decantarse por otros terminales. Simplemente son la excusa fácil. La suerte del S6 Edge habría sido exactamente la misma con una ranura Micro SD o con tapa posterior. Samsung se ha equivocado de rival. En vez de competir contra Apple tendría que haber apuntado hacia OnePlus o Motorola.

En el fondo da lo mismo. En este nuevo escenario todos en la plataforma Android salen perdiendo. Lo que va a ocurrir  es lo que pasó con la informática hace cinco años, una destrucción masiva de valor en el mercado causada por una carrera de precios. Cuando los saltos entre versiones de Android eran significativos había más razones para cambiar el terminal. Ahora, en esta época de “good enough”, quedan pocas. Los méritos técnicos de la gama alta, como la mejor cámara, están empezando a permear en la gama media. La velocidad del procesador nunca ha sido realmente importante para la mayoría de usuarios pero el poco interés que existía en este espacio Qualcomm lo ha borrado de forma torpe con una generación perdida de Snapdragon de gama alta.

Apple mantiene la ventaja de tener un sistema operativo propio, una plataforma que controla. Para los fabricantes de Android la tendencia del mercado es precisamente la contraria. El comprador ha comenzado a valorar un sistema operativo homogéneo y poco adulterado. Cada servicio propio que ponen Samsung o Sony en sus teléfonos tiene más posibilidades de alienar que de fidelizar.

Bajarin dice que en el texto que Samsung saldrá del mercado de la telefonía en los próximos cinco años. Es una afirmación exagerada, por supuesto, pero el riesgo existe. Suena absurdo, teniendo en cuenta que es el único fabricante de Android que consigue ingresos sustanciales por la venta de teléfonso pero tiene también costes muy elevados de promoción. Dos o tres pasos en falso y la situación no sería muy diferente de la de Nokia en 2009.