Oceanhorn

 

El estudio finlandés Cornfox & Brothers no se avergüenza de los evidentes parecidos entre Zelda y su última aventura, Oceanhorn. Está inspirada en varias de los juegos de la franquicia de Nintendo y repite muchos de los elementos habituales: la historia de un niño que crece a lo largo de una aventura, las mazmorras con puzzles, el progresivo avance en armas y capacidades…

Desarrollarlo ha llevado más de dos años pero el resultado es fantástico. Es uno de los primeros juegos para iOS que puede considerarse claramente con calidad de consola. Es caro para la media de juegos de la AppStore (7,99 euros) pero este mismo título en una consola portátil costaría cerca de 30 o 40 euros. Es largo, con una historia bien contada y entretenida y la música de Nobuo Uematsu y Kenji Ito (Final Fantasy, Mana…) para acompañar. Lo instalé ayer, llevo casi cuatro horas de juego acumulado y aún no he comenzado ni a rascar la superficie de la historia (aproximadamente un 12% de progreso). Los controles en pantalla son cómodos pero también es compatible con controladores Bluetooth externos.

Calificarlo de “recomendado” es quedarse corto.